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SOJA Y GENISTEÍNA

Se sabe que en los problemas de próstata (cáncer o inflamación) tiene mucha influencia la concentración de hormonas. Se suele pensar que las hormonas masculinas son las testosterona, y que las femeninas los estrógenos. Pero la realidad no es tan clara, los estrógenos también están presentes en el cuerpo del hombre, y su concentración también influye en la salud de nuestra próstata.

La genisteína, es un fitoestrógeno. Esto quiere decir que es un compuesto químico, similar al estrógeno pero que se encuentra en los vegetales. Además, tiene una acción similar a los estrógenos sobre los cuerpos animales cuando se ingieren. 

Desde hace tiempo, se ha utilizado los parches de estrógenos o incluso inhaladores con concentraciones de estrógenos para combatir el cáncer de próstata. No obstante, se puede ingerir la genisteína de una forma natural, se trata de la soja. 

Es conocido el papel de la soja como feminizante, como una planta que aumenta la concentración de los estrógenos en el cuerpo. De hecho, se recomienda para aquellas mujeres que entran en la menopausia y/o sufren de osteoporosis para suavizar o ralentizar los procesos degenerativos o los síntomas molestos.

El problema de la ingesta de soja (siempre pensando en relación a la próstata), es que desde las corporaciones alimentarias y agrícolas, sobre todo de EEUU por su exceso de producción, se anima a que se ingiera de forma masiva, y eso no es adecuado. Basta con una pequeña porción al día, un poco de tofu o un vaso de leche de soja al día, para conseguir los efectos beneficiosos para nuestra próstata.

Lo ideal, es consultar con algún naturópata o nutricionista la cantidad de soja a tomar. No obstante, si deseas más información, aquí ofrezco algunos enlaces dirigidos a estudios y artículos sobre la soja, la genisteína y el cáncer de próstata: